11 de marzo de 2013

EL CASO PONFERRADA.


El “caso Ponferrada” confirma que cambiar la “cultura” de un país a base de leyes no es suficiente, y no me estoy refiriendo a la violencia de género solamente, también al maltrato de animales, al deterioro del medioambiente, y a tantas otras cosas que pueden tener menor importancia que el maltrato a las mujeres, pero que dan idea de que hay que hacer algo más que poner leyes, algunas de las cuales luego ni siquiera se hacen cumplir.

Las leyes son importantes, son imprescindibles precisamente para proteger a los débiles frente a los poderosos, pero si no hay una firme actitud en la sociedad de cambiar la forma de pensar, la rutina, la costumbre, incluso dejar, en muchos casos, de recurrir a la tradición (maltrato de animales, corridas de toros,...) para justificar determinadas prácticas, mal andaremos.

En algún sitio leí o escuché hace poco, a raíz de la metedura de pata de Su Señoría Toni Cantó, que cada vez hay maltratadores más jóvenes, si es así (os dejo un interesante enlace al respecto) es que algo estaremos haciendo mal.

Volviendo al asunto de Ponferrada, quiero decir que se me revolvió el estómago cuando vi  cómo manteaban al nuevo alcalde sus amigotes, esos amigotes que cuando un dirigente del PSOE de Castilla-León intentaba dar una rueda de prensa improvisada le gritaban que la culpa la tenían ellos por no actuar con ¡¿ética política?! Efectivamente tenían razón, pero no eran precisamente ellos los que podían dar lecciones de ética política cuando habían tomado la decisión de hacerse con la alcaldía apoyados en un acosador y en sus compinches de partido, de quienes dependerá la gobernabilidad de Ponferrada.

De la actitud errática (por no saber de dónde viene, dónde está ni a dónde va) de la dirección del PSOE no quiero hablar, mejor os dejo el enlace con el artículo Acosadores e idiotas  de Juan José Millás en El País del día 9. Del mismo autor hay otro enlace de un texto que escribió en 2002 sobre “el caso Nevenka”.

Otro enlace nos lleva también al año 2002 cuando se produjo la sentencia que condenó al Alcalde de Ponferrada, en el que se nos da a conocer el calvario de Nevenka, una mujer que cometió un error y luego, cuando valientemente rectificó y denunció a su acosador tuvo que salir de su ciudad y ni en Madrid la dejaron tranquila, en cambio su acosador pudo presentarse de nuevo como candidato a la Alcaldía, y no sólo eso sino que además su candidatura obtuvo 5 concejales, otra confirmación de que sólo con leyes no es suficiente.

Mal vamos, y no sólo por la crisis.






 

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