Hoy ha sido un mal día, un muy mal día, sin duda un día
que quedará gravado en la memoria más triste de Ateca.
Comenzaba el día con la noticia de que en España había
6.202.700 parados, ahora ya habrá muchos más. Al final de la mañana se conocía
la peor noticia que nos podían dar a todos los atecanos y atecanas en este
aspecto, Cadbury, Hueso, cerraba.
Es la noticia que desde hace años se temía pero que cada
año que pasaba y la empresa seguía trabajando era un respiro. Y es que las
multinacionales no necesitan tener pérdidas para cerrar empresas, pueden
escudarse en “estrategias de mercados” o en cualquier otra cosa que se les
ocurra a los altos ejecutivos.
Al asunto no vale darle vueltas, aquí no caben
negociaciones más allá de que los trabajadores reciban una mejor indemnización,
y que no sé hasta que punto es posible negociar, ni siquiera cabe pensar en que
los trabajadores se queden con la empresa. No, este asunto no tiene solución,
como el de tantos otros casos.
Para Ateca significa la puntilla. De todas formas desde el
comienzo de la crisis y viendo las soluciones que se estaban aplicando, no sólo
en España sino en el resto de Europa, estaba claro que el capital había decido
hacerse con todo el poder económico, incluso con las migajas que repartían al proletariado
europeo para tenernos medianamente tranquilos. Ahora quieren siervos al estilo
de principios del siglo XX, o como en China, India, y tantos otros países en la
actualidad. Seguramente es lo que nos merecemos. En otros tiempos el
proletariado fue capaz de luchar por adquirir unos derechos y unos salarios
dignos, hoy no somos capaces de defender lo que habíamos logrado.
Volviendo a lo concreto de Ateca ¿qué vamos a hacer?, que
nadie espere que alguien venga a salvarnos, los tiempos pasados no volverán
jamás, por lo tanto tendremos que salir adelante por nuestros propios medios y
para eso tendremos que ser en primer lugar solidarios, pero también imaginativos
y pensar en salidas alternativas comunitarias que nos permitan vivir a todos
con una mínima dignidad, porque individualmente no hay esperanza.

Desde luego una tristisima noticia, un drama para los que sentimos Ateca y que se une a ese otro drama del inmenso paro al que nos someten, a ese estar mano sobre mano de los que ya, mas o menos, nos estamos saliendo de la vida laboral, pero, sobretodo, a esa falta de futuro al que se aboca a miles y miles de jóvenes que no han empezado todavía a trabajar, o lo hacen en unas condiciones totalmente inaceptables, sin posibilidad de pensar en organizarse una vida familiar independiente. Este tipo de noticias, al que desgraciadamente nos estamos acostumbrando y ya no nos llaman la atención, vuelve a poner en primera linea la dura lucha que significa para los pueblos pequeños el mantenerse vivos. Esta situación en Zaragoza pasaría totalmente inadvertida "un cierre mas", pero, como bien has dicho, para una pueblo como Ateca puede ser la puntilla.
ResponderEliminarVale tambien este hecho para representar lo que nos lleva sucediendo en los últimos años: una decisión de alguien ajeno totalmente a nosotros se carga en unos minutos lo que se ha tardado muchos años construir, empeorando por generaciones la vida de mucha gente.
La solución pasa por vencer el individualismo que nos han inculcado y ser capaces de actuar colectivamente, si así lo hicíeramos no perderíamos nunca.
Indudablemente esta noticia nos ha conmocionado más que otras con casi el mismo número de trabajadores, por ejemplo el cierre también reciente de SODRAP con gran número de trabajadoras además de los talleres a los que daba trabajo, porque, como hablaba esta mañana con Toñi, fue una muerte anunciada con tiempo y en este caso a sido una noticia abrupta. También la larga trayectoria de 150 años y varias generaciones trabajando en la empresa desde sus inicios. Y porque se une a los cierres anteriores y a una situación de paro sin precedentes en toda España lo que complica la recolocación.
EliminarPor eso, como comentamos, deberíamos buscar soluciones colectivas con el apoyo de todas las fuerzas políticas y socilaes de Ateca.