El
artículo de Fernando me recuerda que en el número de Enero de Le Monde Diplomatiq, en su edición en
español, había un escalofriante artículo del escritor y dramaturgo Antonio
Palerm sobre el psiquiatra Antonio Vallejo-Nájera (Paredes de la Nava,
Palencia, 1889 – Madrid 1962).
Siendo
médico del Cuerpo de Sanidad militar, fue condecorado por su heroico
comportamiento durante una epidemia de fiebre tifoidea en Gijón.
Durante la
Primera Guerra Mundial estuvo adscrito a la Comisión Militar de la embajada de
España en Berlín, en este puesto se distinguió por su servicio de protección a
los prisioneros aliados por lo que fue condecorado por el Gobierno de Francia y
el rey de Bélgica.
Es durante
los años de la II República Española y luego durante nuestra Guerra Civil donde
afloran sus ideas afines al nazismo y su profundo antimarxismo.
El Estado
Mayor franquista lo pone al frente de los Servicios Psiquiátricos del Ejército
Nacional, y comienza a dar rienda suelta a sus ideas pseudocientíficas en
textos sobre la “degeneración de la raza española” que se produjo durante la II
República.
Las
“investigaciones” llevadas a cabo con prisioneros y prisioneras republicanos a
los que torturó, como lo hicieron posteriormente los médicos nazis alemanes, le
llevaron a escribir libros con títulos tan significativos como: La locura y la raza; Psicopatología de la
guerra española o Eugenesia de la Hispanidad; Regeneración de la Raza,
definiendo en éste último las características de la “raza hispánica” como “su
masculinismo, si disciplina, su canto a la fuerza, su nacionalismo sublime y su
profundo catolicismo”.
Dirigió
sus estudios, sobre los prisioneros y prisioneras, a determinar qué tipo de
malformación mental conlleva el marxismo, emprendiendo la vúsqueda de lo que denominó el
“gen rojo”.
Así que,
probado que ser marxista es una enfermedad cerebral, hay que separar a los
hijos de las madres marxistas, convirtiéndose en una de las excusas para robar
los hijos de las republicanas encarceladas e internarlos en hospicios o
entregarlos como criados o en adopción a familias de los vencedores.
Finalizada
la Guerra Civil, Vallejo Nájera se convirtió en figura emblemática de la
represión franquista.
La "modélica transición español" que trató de hacer borrón y cuenta nueva a ocultado durante años los terroríficas investigaciones del doctor y militar Vallejo Nájera.
Para quienes estén interesados hay mucha
más información sobre él en el artículo de Palerm y en Google. Un hijo suyo,
Juán Antonio Vallejo Nájera (Oviedo, 1926 – Madrid, 1990), también fue
psiquiatra.
Impresionante documento. Me ha impactado la definición de las características de la raza hispánica.
ResponderEliminarMe siento poco español porque los Reyes me han traido un frasco de colonia de Carolina Herrera. Me cagüen la leche, qué poco hombre soy. Si no fuera porque ya lo he empezado, lo cambiaba ahora mismo por un garrafón de Varón Dandy.
Vaya pájaros han recorrido nuestra geografía.
Fernando J.
¡Ojito lo que decimos! que yo en mis tiempos jóvenes (ya ha llovido aunque aquí llueva poco) usé Varón Dandy.
EliminarYa en serio, lo malo es que esa definición de la raza hispánica sentó cátedra porque era un estudio científico de un gran científico según el régimen; aunque en realidad lo que hacía era intentar justificar científicamente una ideología.