15 de febrero de 2013

LA EXTINCIÓN DE LOS DINOSAURIOS Y LA EXPANSIÓN DE LOS MAMÍFEROS (II)


El volcanismo masivo del Decán.

Hemos de volver a la década de 1980 cuando los investigadores Dewey McLean, Charles Officer, Charles Drake y Vincent Courtillot, entre otros, propusieron que el volcanismo masivo del Decán (India), había jugado un papel fundamental en la extinción K/T.

En 1985, McLean publicó un artículo en el que exponía cómo el volcanismo del Decán –cuyo magma procedía de las zonas más interiores del manto terrestre, y tenía una composición mineral típica de esta región del planeta, con materiales más pesados que los habituales en la corteza terrestre, entre ellos el iridio– habría incrementado el nivel de CO2 liberado a la atmósfera entre un 10% y un 25%, acidificando e incrementando la temperatura de los océanos. Ello causó la extinción de la fauna marina, entre ella los foraminíferos planctónicos. Hoy se sabe que no fue el calentamiento sino el enfriamiento global lo que produjo la extinción masiva, pero MacLean acertó al relacionar el volcanismo del Decán con una catástrofe climática y ambiental capaz de desencadenar una extinción masiva. Esta teoría fue relegada ante la, quizás más atractiva y para entonces ya asentada del impactismo.

En la década de 1990 ya era obvio que el volcanismo masivo causante de los colosales traps[1] del Decán, que habían cubierto un área de 550.000 Km2 –equivalente a la superficie de España– y producido montañas de 3.500 m de altura, debía haber ocasionado un enorme impacto ambiental capaz de desencadenar una extinción en masa. Faltaba la prueba de que la extinción K/T coincidía con este volcanismo.

Zona de erupciones y formación de traps.
Traps del Decán
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Un estudio publicado en 2007 por Anne-Lise Chenet determina que las erupciones del Decán ocurrieron en tres fases. La primera hace 67,4 millones de años y tras dos millones de años de inactividad se produjo la segunda y principal, que produjo el 80% del total del magma que forma los traps. Tras otro periodo de inactividad de 280.000 años tuvo lugar una tercera fase de volcanismo.
 
En 2005 de nuevo Gerta Keller, Thierry Adatte y sus colaboradores comenzaron a investigar la costa suroriental de la India en el Golfo de Bengala hasta donde habían llegado los flujos de lava a través de 1000 km de territorio, formando el manto de lava más largo conocido, aunque algunos llegan a tener 1500 km. Tras estas investigaciones, en 2008 Keller y su equipo publican sus conclusiones: la extinción masiva tuvo que producirse coincidiendo con el final de la fase principal del volcanismo del Decán.
 
¿Cómo pudo causar el volcanismo la muerte de los dinosaurios?
Muchos de ellos morirían asfixiados con sus pulmones abrasados por el ácido, y los supervivientes morirían de hambre por falta de plantas, o envenenados por las toxinas que impregnarían el aire, las plantas y el suelo.
 
Ya la mayor de todas las extinciones masivas, ocurrida a finales del Pérmico (hace 251 millones de años), estuvo provocada por las grandes erupciones masivas de Siberia que llegaron a cubrir de lava un territorio de entre 2 y 7 millones de Km2 con un volumen de lava emitido de entre 1 y 4 millones de Km3.
 
Pero no es la lava la que causa el proceso de extinción biológica. Los culpables son los gases y cenizas que son inyectados en la atmósfera durante la erupción. Para que un evento volcánico pueda causar una extinción masiva, además de su intensidad y magnitud, es fundamental que se trate de un volcanismo que lance una gran cantidad de gases como dióxido de carbono (CO2), dióxido de sulfuro (SO2), ácido clorhídrico (HCl) y ácido fluorhídrico (HF), junto con cenizas hasta la estratosfera.  Desde esa altura, unos 15 km, las corrientes de chorro pueden distribuirlas en poco tiempo por todo el planeta.
 
El CO2, por su efecto invernadero, es capaz de alterar el clima, mientras que el SO2, el HCl y el HF atacan la capa de ozono que nos protege de las radiaciones ultravioletas, producen lluvia ácida, y en combinación con las cenizas aumentan el albedo, disminuyendo la radiación solar que llega a la superficie, produciendo el llamado invierno volcánico, cuyos efectos causarían enormes daños a la cadena trófica de todo el Planeta provocando la extinción masiva de especies.
 
Cuando las tres fases del volcanismo del Decán concluyeron los ecosistemas marinos se recuperaron, con lo que esta teoría explica tanto la extinción como el retraso en la recuperación ecológica de los ecosistemas, algo que resultaba muy intrigante y que la teoría impactista nunca pudo explicar.
 
Así que, como ya se suponía, la noticia publicada el pasado viernes viene a confirmar que el proceso de la quinta extinción masiva comenzó con el volcanismo del Decán y culminó con el impacto del meteorito del Yucatán.
 
¿Y qué tiene esto que ver con la otra noticia sobre los ancestros de los mamíferos? La respuesta en la próxima entrada.


[1] Traps: procede del sueco trappa (escalera), y hace referencia al aspecto escalonado de las colinas de coladas volcánicas, los distintos mantos de lava que fluyeron cubriendo el terreno en las diversas fases eruptivas, de esta región de la India.

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